¿ Quién no tiene en casa fotografías entrañables que merecen un enmarcado especial?
Hacía tiempo que me rondaba por la cabeza una idea que por fín dió sus frutos.
Lo primero que hice fué transferir estas preciosas fotos a tela. Pertenecen a mi familia, por eso realizar este proyecto fue algo muy especial para mi.
Después fuí cosiendo telitas y dándoles ese toque antigüo, unos botones de nácar, unas puntillas y por último una lágrima de cristal que compré hace años en el rastro del Fontán en Oviedo.
Espero que os gusten y que os animeis a realizar proyectos con esta técnica del transfer.